| Alejandro 11 años, 6º primaria, Barrio la Luz, Málaga. |
Otro día de colegio, yo no sé ni para qué voy, todos los
días la profesora me calienta la cabeza con que tengo que estudiar... y yo la
verdad, en lo que menos pienso es en eso, ¿De qué me va a servir estudiar? Si
supiera lo que hay en mi casa seguro que me dejaría en paz...
Muchas veces me entran ganas de gritárselo, decirle lo que
de verdad me ocurre, para que deje de llamarme vago o me diga que siempre estoy
en las nubes, y cuando me dice que soy un caso perdido, que siempre se me
olvidan los materiales, eso me enfada muchísimo.
Tengo ganas de decirle:
¿Para qué me va a servir saber quién era Napoleón cuando en
mi casa paso hambre?
Odio cada vez que me dice que estoy en las nubes, claro que
estoy en las nubes, tengo muchas cosas en qué pensar, mi madre no tiene
trabajo, ella está en depresión desde que mi padre nos abandonó y no se hace
cargo ni de mí ni de mis hermanas, tenemos muy poco dinero, tenemos que elegir
entre comer o pagar la casa, y no nos vamos a quedar sin comer...
Estoy también cansado de que me regañen por no llevar los
materiales a clase, los materiales son muy caros, no tenemos dinero, pero si lo
tuviera, antes me lo gastaría en otras cosas la verdad...
Por ejemplo pagar mi casa, que eso también me da mucho
miedo. Me da miedo que un día llamen a la puerta diciendo que nos tenemos que
ir, ya nos echaron una vez y no quiero que me
vuelvan a echar de mi casa. Además hemos tenido la suerte de conocer a
Conchi
Conchi es una señora mayor
vive en la puerta de enfrente, muchas veces nos da de comer cuando no
tenemos, la verdad es que es muy amable y se porta muy bien con nosotros y eso
que ella tiene también poco dinero. Ella y mi madre discuten a veces porque mi
madre se niega a pedir al banco de alimentos del barrio y Conchi le dice que si
le hace falta tendrá que pedir, pero mi madre se niega porque no quiere dar
lastima, aunque a veces se traga sus palabras y va.
Estoy cansado de esto, mis compañeros se meten conmigo
porque no vaya a la moda o no tenga lo que ellos tienen, entonces yo les digo que son unos mimados porque
tienen todo lo que quieren, más de una vez hemos llegado hasta a las manos.
No me gusta ir al colegio, los profesores y profesoras me
dicen vago y que estoy en las nubes, mis compañeros se meten conmigo, y encima,
tengo que callarme las cosas, porque mi madre no quiere que nadie sepa cómo
estamos, ¡esto no es vida!
En el siguiente texto el mismo alumno de sexto de primaria
del que hablaban las profesoras, él nos cuenta lo que siente y como vive.
Responde sinceramente a las siguientes pregunta
- ¿Piensas que la profesora se ha implicado con el alumno?
- ¿Crees que con esta situación los contenidos que enseña la escuela son útiles?
- ¿Cómo lo enfocarías para intentar que este alumno retome el interés por los estudios?
- Compara tus respuestas y reflexiones del texto anterior y dinos si ha cambiado tu visión acerca del alumno

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