Cada
individuo se encuentra expuesto a unas circunstancias diferentes. Pero aquellas
familias y niños que se encuentran sumergidos en una situación de pobreza, son
castigados por la sociedad con la exclusión como si de una enfermedad
contagiosa se tratase.
Muchos niños
pasan desapercibidos o, simplemente, son categorizados por sus comportamientos.
Sin embargo, muy poco se sabe sobre las razones que desencadenan ciertas
actitudes, si ni tan siquiera ahondar en las situaciones individuales de cada alumno.
Sigue siendo una cómoda costumbre dejarse llevar, únicamente, por la imagen
superficial que los demás nos muestran, ejerciendo juicios de valor sin ningún
tipo de fundamento.
La pobreza se hace visible
Soy una niña de familia
humilde, vivo con mis padres y mis tres hermanos, de los cuales solo trabaja mi
madre debido a que mi padre ha tenido un accidente y no puede ejercer su
trabajo y mis hermanos todavía no tienen la edad para poder trabajar. El
trabajo que realiza mi madre es en el campo, este oficio es muy duro y está muy
mal pagado, por lo que pasamos algunas que otras necesidades, entre ellas surge
el no poder comprarme ropa. Visto gracias a la generosidad de mis vecinos
al igual que mis hermanos, siempre vamos con la misma ropa al colegio (limpia
pero siempre la misma), no tengo ni un chándal y unas zapatillas de deportes
adecuadas para hacer gimnasia, menos mal que tengo una amiga que me deja las
suyas. Al ir siempre con la misma vestimenta hay situaciones en la que me
siento apartada de los demás niños y niñas o me dicen alguna burla, por ejemplo
un día íbamos de excursión y las chicas estaban hablando de la ropa que se iban
a poner para dicha actividad, a esto que una de mis compañeras me dice “¿Tu
irás igual no?, en ese momento me sentí muy mal, avergonzada, frustrada ya que
no comprendía porque mis amigas pueden tener más variedad de ropa y de
mejor calidad que yo.
Piensa en esta situación
real e intenta responder sinceramente a estas preguntas:
- ¿Qué haríais ante esta situación como docente?
- ¿Sois consiente que hay alumnos que están viviendo esta situación o alguna parecida?
- ¿Creéis que el centro escolar tiene el suficiente poder para poder eludir parte del problema que vive esta familia?
- ¿Qué os hace sentir la historia que nos cuenta esta chica?
Absentismo
| Carmen 10 años |
No es que no me guste ir al colegio, me encantaría ir todos
los días, pero eso mi maestra no lo comprende, cada vez que voy me echa la
bronca cuando ella no sabe realmente los motivos que tengo para no ir. Me
siento muy mal cuando no sé explicarme ante la clase y eso hace que cada vez
tenga menos ganas de ir. No me gusta escuchar que como siga faltando así van a
llamar a unos asuntos sociales o algo así, no sé exactamente lo que es pero lo
he escuchado varias veces y me da miedo que puedan ir a mi casa y vea los
motivos del por qué no puedo venir todos los días al colegio.
Piensa en esta situación real e intenta responder sinceramente a estas preguntas:
- ¿Qué creéis que es lo que le ocurre a esta niña?
- ¿Cómo os sentís tras leer este caso real?
- ¿Qué medidas pondríais ante esta situación?
- ¿A quienes acudiríais en primer lugar?
Protocolo de actuación. Fundamentación legal.


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